Evolucion de la evapotranspiracion potencial EN LA SUBREGIÓN subhumeda-HUMEDA Y SUBHUMEDA ORIENTAL DE LA REPUBLICA ARGENTINA

Silvia Falasca y Juan Alberto Forte Lay 2





1. INTRODUCCIÓN

Se pueden delimitar en el país zonas áridas, semiáridas, subhúmedas y húmedas en función del Indice Hídrico de Thornthwaite (Burgos y Vidal, 1951). Se eligió para su estudio el área ubicada al oriente del territorio continental argentino con un Indice Hídrico IHT igual o superior a cero, que involucra los climas subhúmedo-húmedos (0<IHT <20) y húmedos (IHT>20).

Forte Lay y Falasca (1991) calcularon el IHT para el período 1901-80. El área delimitada comprendía toda la región mesopotámica, E de las provincias de Formosa, y Chaco, extremo oriental de Córdoba y a casi toda la superficie de Santa Fe y Buenos Aires, exceptuando el extremo SW de esta última.

Como el trienio 1961-90 fue más húmedo que los anteriores (Falasca y Forte Lay, 2003) se supuso que el IHT se habría desplazado hacia el W de la región antes mencionada. De confirmarse lo anterior también resultaba probable que la evapotranspiración potencial hubiera también experimentado cambios.

2. MATERIALES Y MÉTODOS



Se trabajó con los datos provistos por una red de estaciones meteorológicas distribuídas en el país que poseen registro del período 1961-2003 para el cálculo de balances hidrológicos climáticos con el objeto de obtener los índices IHT para delimitar correctamente la región.

Se trabajó sobre la fórmula original de Penman (1948) de acuerdo a Fr ère (FAO, 1972) , por ser considerada por muchos especialistas como la única capaz de producir valoraciones confiables de evapotranspiración potencial (Etp) en un amplio rango de condiciones naturales, para el período 1961-1990 con las 105 estaciones meteorológicas y agrometeorológicas distribuidas en la República Argentina. Los datos se extrajeron de las Estadísticas Climáticas editadas por el S.M.N.

Con los valores diarios se procedió al cálculo de los valores mensuales y anual. A los fines de poder visualizar las diferencias entre los períodos 1941-1960 (obtenidos por Damario y Cattáneo, 1982) y 1961-1990, se incluyó el mapa que relaciona la Etp anual actual con respecto a la del período anterior. Como los cambios experimentados en la etp en la sub-región subhúmeda-húmeda y húmeda oriental no presentaron el mismo signo de variación que el resto del país, la evolución de los cambios en la etp se hizo extensiva a toda la Argentina.



3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En la Fig. 1 se observan las zonas delimitadas por el IHT de los últimos 43 años. Desde el punto de vista hídrico la zona estudiada comprende los climas que van desde C2 (Subhúmedo-húmedo, 0<IHT<20), pasando por varias categorías de clima húmedo hasta B4 (80<IHT<100), pero sin llegar a observar valores mayores a 100 (Perhúmedo). Comparando esta figura con la obtenida por Forte Lay y Falasca (1991) se aprecia un notable corrimiento hacia el W del índice, ya que ahora la zona con IHT > 0 comprende la totalidad de la provincia de Santa Fe, E de La Pampa y una gran superficie de la provincia de Córdoba. También se ha desplazado más al W en Chaco y Formosa.

En la Fig. 2 se aprecia la relación entre la evapotranspiración potencial media anual correspondiente a ambos períodos. La isolínea de valor 1 en trazo más grueso nos está indicando que por los lugares donde pasa no se habrían registrado diferencias en los valores de Etp entre ambos períodos.

Valores inferiores a 1 aparecen en amplios sectores del centro y norte del área continental argentina y extremo sudoeste de la Patagonia mientras que valores superiores acontecen en el norte de Cuyo y en zonas áridas del noroeste, como así también en gran parte de la Patagonia y sectores aislados del norte del Litoral Fluvial. Pocas variaciones a leves aumentos se observan en el área del Río de la Plata.

En líneas generales, en la subregión subhúmeda-húmeda y húmeda oriental, se observa una disminución de los valores actuales con respecto al período anterior ya que muy probablemente existe una asociación con los factores que han determinado un aumento en las precipitaciones del último período con respecto al anterior. Äreas con disminuciones apreciables de la Etp se visualizan hacia el nordeste de las sierras cordobesas y en el centro norte de La Pampa. Ya Falasca y Forte Lay (2002) observaron que en la región pampeana la mayor disminución se verificó hacia el centro de Buenos Aires, es decir hacia el sur de la mayor superficie de áreas anegadas en las últimas décadas en esa zona deprimida de la región, lo que es explicado por la advección de aire humedecido desde el norte, coincidiendo con los vientos dominantes en la zona.

Hacia el sur y sudoeste de la región pampeana aparecen aumentos que estarían relacionados con incrementos de la Etp en la Patagonia.

4. CONCLUSIONES

Existe una tendencia hacia una disminución de la demanda atmosférica (Etp) en grandes áreas del centro y norte de Argentina en concordancia con el incremento de las precipitaciones en esas regiones en las últimas décadas, aunque la mayor diferencia se observa en zonas más influidas por los continuos anegamientos de las últimas décadas, especialmente hacia el sur del eje de las áreas más afectadas por estos anegamientos en la región pampeana.

Si bien también se habrían verificado aumentos en el régimen de precipitación en las regiones del norte de Cuyo y zonas áridas del noroeste, este hecho no se habría visto correspondido por una disminución de la Etp, si no más bien por un aumento de la misma, ya que allí habrían pesado más otros factores, como el aumento de la temperatura quizá no compensados por un incremento de la humedad derivado de escasos cambios en superficies anegadas o humedad del suelo en áreas con poca retención y gran infiltración.

En la Patagonia, aunque no disponemos de datos de períodos extensos, suponemos que el aumento de la precipitación no ha sido tan claro y es probable que el efecto del aumento térmico, entre otros, haya resultado de mayor peso.

Es de destacar que el mapa de la relación entre valores pasados y presentes de Etp tiene cierta homogeneidad y coherencia en el sentido de que no existe un mosaico de situaciones y las áreas con un mismo signo son extensas y abarcan muchas estaciones contiguas, reflejando una situación que es real y merece ser investigada con detalle.

5. BIBLIOGRAFÍA

•  Burgos, J.J y Vidal, A.L. 1951. Los climas de la República Argentina según la nueva clasificación de Thornthwaite. Meteoros I (1) Buenos Aires.

•  Damario, E.A y Cattáneo, C.L. 1982. Estimación climática de la evapotranspiración potencial en la República Argentina según el método de Penman 1948. Rev. Fac. de Agronomía III (3) Buenos Aires.

•  Falasca, S. y Forte Lay, J. A. 2002. Cartografía básica para obtener la evapotranspiración potencial climática en lugares carentes de observación. IX Reunión Argentina de Agrometeorología. Vaquerías.p 169-170.

•  Falasca, S. y Forte Lay, J.A. 2003. Cambios en la evapotranspiración potencial de la pradera pampeana, República Argentina inducido por un ciclo húmedo. Geográfica Nº 134. (diciembre 2003).

•  Forte Lay, J.A. y Falasca, S. 1991. Aspectos agrohidrológicos y bioclimáticos de la región subhúmeda-húmeda y húmeda oriental de la Argentina. Climet VI. 131-135.

•  Frère, M. 1972. A method for the practical application of the Penman formula for the estimation of potential evapotranspiration and evaporation from free water surfaces. FAO-AGP:AS/1972/2, Roma.

•  Penman, H.L 1948. Natural evaporation from open water, bare soil and grass. PROC. Roy. Soc., A 193:120-146. London.

•  SMN. Estadísticas Climáticas. 1961-70; 1971-80; 1981-90.

CONICET. Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Avellaneda. Av. Mitre 750. Avellaneda, Pcia de Buenos Aires, Argentina. PREMAPA-CINEA. Facultad de Ciencias Humanas. UNICEN. sfalasca@conicet.gov.ar

2 CONICET. Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Paseo Colón 751, Buenos Aires, flay@con ae .gov.ar