Adicción al trabajo

Trabajar sin parar: una adicción de este siglo

 05.05.2013 | Jornadas laborales de 12 o más horas, reticencia a delegar, consultar y responder mails a cualquier hora, relegar la familia y los momentos de relax en pos de lograr objetivos difíciles de alcanzar… estos son algunos de los signos que pueden dar cuenta de una adicción al trabajo. Por Agustina Sucri

 No es fácil de detectar pero sus efectos sobre la salud son claramente evidenciables. Altos niveles de distrés (estrés negativo) y mayor tendencia a sufrir ciertas enfermedades son algunas de las consecuencias que provoca la adicción al trabajo, una de las psicopatologías propias de este siglo.

Un pionero en la temática, el psicólogo norteamericano y profesor de religión Wayne Edward Oates fue el que instauró en 1971 el término en inglés “workaholism” y lo definió como una necesidad excesiva e incontrolable de trabajar incesantemente que afecta la salud, la felicidad y las relaciones personales del adicto.

Desde entonces, muchos fueron los trabajos que estudiaron las causas de esta clase de adicción, buscaron definir parámetros para su diagnóstico, y procuraron identificar los perfiles de personalidad y factores medioambientales que aumentan el riesgo de sufrirla.

En el informe “La adicción al trabajo”, elaborado por el equipo de investigación WoNT de la Universidad Jaime I de Castellón, en España, los autores definen esta patología como “un daño psicosocial caracterizado por el trabajo excesivo debido fundamentalmente a una irresistible necesidad o impulso de trabajar constantemente”. Y aclaran que es un “daño psicosocial” porque el trabajador no se siente bien, presenta síntomas de estrés y malestar psicológico.

“La adicción no termina cuando acaba la jornada laboral, sino que resulta una característica usual que los adictos se lleven trabajo a casa, trabajen los fines de semana, durante las vacaciones e incluso estando enfermos. Además, aún sin estar realizando una tarea física y visible, es muy probable que el adicto permanezca pensando en temas laborales”, señalan en el documento.

Por otra parte, los investigadores detectaron la existencia de una serie de características que comparten las personas que desarrollan la adicción al trabajo. Entre ellas, destacan:

  • Alta importancia y significado del trabajo. Para las personas afectadas por este problema, el trabajo es lo más importante en sus vidas, mucho más que la familia, los amigos y el tiempo libre. Todo gira alrededor del trabajo.
  • Alta vitalidad, energía y competitividad. Se manifiestan como personas altamente enérgicas, con altas dosis de vitalidad y motivadas frecuentemente por la competitividad y la comparación social con los demás.
  • Sus hábitos laborales “exceden” siempre lo prescrito. Trabajan más de lo que se les pide. Suelen presentar un buen rendimiento a corto plazo en el trabajo, pero sus altas expectativas con respecto a sí mismos los llevan a plantearse metas cada vez más difíciles, muchas veces inalcanzables, que desembocan en problemas de rendimiento a medio-largo plazo. Tras el desarrollo de este proceso, a menudo experimentarán una sensación de fracaso constante.
  • Control. La necesidad de controlar las cosas se hace mayor y se sienten incómodos cuando se escapan a su control. Necesitan tener control sobre todo lo que hacen, sobre su ambiente laboral, sobre sus circunstancias. Es por ello que presentan grandes dificultades para delegar el trabajo en los demás, ya que prefieren hacerlo ellos personalmente para poder “controlar” la situación.
  • Comunicación interpersonal deficiente. A las personas afectadas les importa su propia tarea, y no tanto las relaciones con los demás en el trabajo. Esto los lleva a una casi incapacidad para comunicarse con los otros, y para delegar. Así, normalmente trabajar en equipo les será muy difícil, siendo frecuente que en el entorno inmediato tengan problemas con compañeros y colaboradores.
  • Autovaloración. La necesaria autoestima, determinante para un rendimiento óptimo, depende de los buenos resultados alcanzados en el trabajo. Si el trabajo va bien, se tienen en alta estima, pero cuando el trabajo va mal, aparece la frustración y comienzan los problemas de autoestima.
  • Problemas de salud. Se presentan problemas diversos, puesto que trabajar muchas horas sin la debida recuperación está asociado con elevados niveles de estrés y de enfermedad. Muchos trabajadores pueden no tener la oportunidad de recuperarse de unos esfuerzos psicofísicos continuos y excesivos.
  • Presentismo laboral. Al contrario del ausentismo, en el presentismo sucede que la persona va a trabajar incluso encontrándose enferma.
  • Problemas extralaborales. El descuido de la familia es una de las primeras consecuencias de la exposición al exceso de trabajo. Se ha constatado que la separación matrimonial es mayor entre las personas con adicción al trabajo, y que tienen más conflictos vida-trabajo que los trabajadores no adictos. Las personas aquejadas de esta problemática muestran insatisfacción fuera del entorno laboral. Aunque se encuentren satisfechos con el trabajo, están insatisfechos fuera de él.

RASGOS DE PERSONALIDAD

Asimismo, los investigadores de la Universidad Jaime I de Castellón ponen de manifiesto que determinados perfiles de personalidad suelen ser más susceptibles a caer en una adicción al trabajo. En ese sentido, mencionan algunas características típicas de la personalidad denominada “Tipo A” como variables que, al combinarse con ciertas condiciones de trabajo, pueden dar lugar a esta adicción. Esas características son:

  • Urgencia-impaciencia, que muestran estas personas en aquellas situaciones en las que tienen que esperar.
  • Hostilidad, que se manifiesta a través de la cólera o ira (que puede oscilar desde la simple irritación hasta la furia incontrolada), de actitudes cínicas hacia los demás y de la agresividad tanto física como verbal.
  • Autoreferencias constantes (yo, yo, yo) enfatizando la propia auto-imagen. Es característico de personas con baja autoestima que necesitan la aprobación de los demás.
  • Sobreimplicación y sobrecompromiso con la organización a la que pertenecen. No se habla de un compromiso organizacional (el cual es positivo) sino de un compromiso “excesivo”.

RIESGO CARDIOVASCULAR

A los peligros de padecer estrés producto de la adicción al trabajo se le suman los riesgos cardiovasculares. Según detallan los investigadores, entre los adictos con personalidad tipo A, los más propensos a sufrir eventos cardíacos son los que presentan características tales como:

  • Mayor impulsividad y energía sin objetivos claros.
  • Emiten muchas conductas improductivas.
  • Los regulados por motivaciones de poder y competitividad.
  • Los que experimentan frecuentemente emociones de cólera e ira pero que controlan excesivamente la expresión de estas emociones negativas.
  • Los que se manifiestan desconfiados y escépticos, con baja autoestima.
  • Los que utilizan muchos contenidos autoreferenciales.
  • Los que son poco asertivos (ya que se caracterizan por sus comportamientos agresivos contra los demás).

PREVENIR

En cuanto a los métodos para prevenir la adicción al trabajo, los expertos concuerdan en que el primer paso debe ser la identificación del problema. “Resulta necesario realizar una adecuada automedición de la adicción laboral”, indican, para luego añadir: “Si la persona no reconoce e identifica lo que le sucede, cualquier intervención será ineficaz”.

Asimismo, sostienen que en términos de prevención primaria la mayoría de las acciones implican la asistencia a cursos específicos de formación. “Un tipo de formación muy habitual actualmente, es lo que se conoce como Workshops o talleres específicos de competencias emocionales que generen un cambio de actitudes y la generación de mentalidades abiertas en las personas, a la vez que permiten la flexibilidad y la adaptación al cambio”, subrayan los autores del estudio.

“Otro tipo de formación implica el entrenamiento en la reducción de la presión y el ritmo de trabajo a que están expuestos los adictos. Esto implicaría formarlos en gestión del tiempo y enseñarles que es posible combinar el trabajo y la vida privada”, concluyen.

http://www.laprensa.com.ar/CienciaSalud/406442-Trabajar-sin-parar-una-adiccion-de-este-siglo.note.aspx

 

 

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